
Las personas que padecen este trastorno les resulta
imposible dominar los impulsos que las llevan a pegarse atracones de comida,
después de esta conducta aparecen unos fuertes sentimientos de culpabilidad y
vergüenza, esto les lleva a ayunar, purgarse o provocarse el vómito para que su
peso no aumente.
Para poder diagnosticar bulimia se deben presentar estos síntomas de forma
simultanea (DSM-IV):
Repetición de episodios de atracones de comida, consistente en una ingesta
rápida de gran cantidad de comida, en un intervalo de tiempo corto.
Presencia de una sensación de pérdida de control durante los atracones.
Se induce el vómito de una forma regular, toma laxantes o diuréticos, ayuna o
se sigue una dieta muy estricta, o hace ejercicios físicos muy intensos.
Deben presentarse una media de dos atracones por semana en el periodo de al
menos 3 meses.
Preocupación continua y obsesiva por el peso y su silueta.
Se debe tener en cuenta que hay casos que no se ajustan a todos estos puntos,
pero puede que tengan pautas alimenticias de tipo bulímico.
Estos casos se deben de tener muy en cuenta ya que podemos estar frente al
trastorno que se está formando y no darnos cuenta.
Acompañados a estos síntomas podemos ver comportamientos característicos, como
que en los atracones la comida no sea de grado alimenticio, es decir, que se
trate de alimentos hipercalóricos como pasteles, comida basura.
También pueden ocultar alimentos para los atracones.
Estas personas no sienten placer al comer, tampoco tienen preferencias en el
tipo de alimentos, lo único que necesitan es saciarse. No se encuentran cómodos
en lugares relacionados con la comida, como pueden ser los restaurantes, no les
gusta comer con gente, prefieren la soledad en lo referente a este tema.
La bulimia trae consigo repercusiones fuertes en el organismo y en la mente, con frecuencia son personas que tienen síntomas depresivos, y una autoestima baja en lo que se refiere a su cuerpo, en lo físico puede afectarle en problemas gastrointestinales, caída de pelo, resequedad de la piel, disminución del tamaño del corazón y problemas cardiacos, deterioro del esmalte dental, caries en los dientes y problemas en las encías y garganta, entre otros varios.
El tratamiento es importante llevarlo lo antes posible,
puesto que si el problema es avanzado será más complicada la recuperación y
podrá presentar ya un deterioro físico. El tratamiento psiquiátrico y psicológico
es indispensable para


